De nuevo me permito
reflexionar sobre la crisis, tema estrella de la temporada y sobre algunos de sus
colaterares como los funcionarios , los
no funcionarios y el Ecce Homo, este último hip parade del verano.
Los funcionarios y sus
colaterales no funcionarios , se están convirtiendo con toda la regulación que se
ha realizado y la atención que se les dedica en los nuevos agentes de cambio y van camino de convertirse en salvadores de
esta crisis………
Recapitulemos:
Entre esta REALIDAD descubierta recientemente por nuestro
presidente, aparece una crisis opresora, perniciosa y mafiosa que se
desenvuelve entre unos seres vividores, acomodados, consumidores y privilegiados
, funcionarios de lo público a los que , parece ser , que hay que pararle los pies porque están alentando con su actitud esta
crisis maliciosa. Así pues, como la susodicha crisis ha de ser una oportunidad para el
cambio y debe generar creatividad, según afirman algunos analisitas , nuestros dirigentes se han puesto manos a la obra y han decidido ponernos a dieta. De
esta manera, han resuelto que se reduzca
la pasta, quitando una paga extraordinaria, se bajen sus
azúcares , eliminándoles los moscosos y
canosos y aumenten su
hierro con ampliación de
horarios.
Entre ajuste y ajuste,
el ciudadano de a pié, sale cada día de su casa iniciando la dieta prescrita y
cuando se acerque a la oficina de empleo, de la seguridad social, de los servicios
sociales ó de la atención al ciudadano de su ciudad para solicitar
subvenciones, ayudas, pensiones o simplemente explicaciones de sus denegaciones
, será atendido por ese funcionario privilegiado al que han puesto a dieta para que explique , lo inexplicable del
mayor “ Real Decreto-Reductor” de derechos sociales. Ha sido milagroso. En dos
meses, la molesta celulitis y el volumen muscular, han desaparecido. Los efectos
secundarios, han provocado salpullidos y rojeces, para los que se pide
explicaciones y remedios. Y como para lo
inexplicable no existe remedio alguno,
puede usted ser remitido a un agente externo privado, contratado para
las soluciones alternativas.
Todos, sanitarios y
pacientes, profesores y alumnos, policias y delincuentes, bomberos y pirómanos,
panaderos, electricistas, camareros, dependientes, conductores, transportistas……..
funcionarios y no funcionarios, todos han de sobrevivir a esta crisis y a todos
se les ha puesto a dieta. Los unos tendrán que informar a los otros sus características, atender sus
efectos secundarios y en muchos casos las anemias de las que nadie quiere
hacerse cargo si no es a base de coopagos inalcanzables.
Y
entre todo esta vorágine de despropósitos, surgen voluntarios como Cecilia,
pintora-restauradora del Ecce Homo de Borja, que con su
sui generis restaurador y avalada por el párroco de la localidad, ha dado un
ejemplo de enfrentamiento a la crisis de mantenimientos de pinturas murales como la de su pueblo,
aportando, ya jubilada, su saber y experiencia
para hacer frente al moho del mural, reconvirtiendo la imagen del referido Ecce
Homo, en el Nuevo Hombre de la era de
la crisis y logrando con ello, que una localidad como Borja haya sido
atracción turistica del verano, sus tiendas, comercios, restaurantes y
bares se hayan enriquecido y sin grandes inversiones de marketing , la pintura
sea un referente mundial . Es así como , evitando que se pierda el preciado mural, se
ha encargado a expertos
restauradores para que con sus avanzadas
técnicas radiográficas, quimicas y físicas recuperen la antigua imagen.
Funcionarios y no funcionarios ante esta
crisis no piensan en el futuro sino simplemente en recuperar como al Ecce
Homo, el pasado. Ojala podamos recuperarlo con los mismos medios que se está recuperando la famosa pintura mural