Recientemente escuché en una entrevista como un inquilino obligado a compartir piso relataba haber pasado por “el primer casting en su vida” para poder acceder a que un propietario le alquilara su vivienda.
El proceso de selección impuesto por los propietarios de las viviendas es una carrera de obstáculos cada vez mayor, diseñada para excluir. Quienes aspiran a alquilar se enfrentar a listas interminables de requisitos: desde el pago de fianzas desproporcionadas y abusivas, sometimiento a indiscretas y innecesarias preguntas personales sobre gustos, rutinas y relaciones afectivas, hasta pedir cartas de motivación, acompañadas de fotografía, para convencer de la necesidad de acceder a un alquiler.
Exigencias como saber el origen y la nacionalidad las personas, salarios estables y fijos que superen ingresos mensuales inalcanzables, o limitar el número de miembros de la unidad familiar, visualizan sesgos ilegales e inadmisibles.
Así que, ya que hay casting, propongo desde estas líneas invertirlo.
Requisitos para propietarios que quieran poner sus viviendas en alquiler:
· Antecedentes de prácticas especulativas
· Historial de corrupción y blanqueo de dinero.
· Informes que acrediten ausencia de actitudes homofóbicas, racistas ó aporofóbicas.
· Presunción de legalidad e integridad.
· Solvencia ética y responsabilidad social.
Todo ello respaldado con contratos respaldados por avales no especulativos.

El orígen de estas cosas está en la experiencia de quien ha alquilado una propiedad y conoce el comportamiento de la mayor parte de inquilinos actuales que son el resultado de una sociedad sin valores, vulgar y lindando la delincuencia: Impagos, mentiras, destrozo de la casa, suciedad, subalquiler, hacinamiento -lo que estropea la propiedad- etc….etc, y no especifíco más porque no tendría sitio.
ResponderEliminarComprendo perfectamente todas esas exigencias y yo añadiría alguna más. Todas se situan a la altura de la categoría actual de la mayoría de inquilinos que circulan por el país: gente sin conciencia ni escrúpulos.
Los comportamientos desproporcionados siempre tienen su orígen en otros también desproporcionados.
Existen, por supuesto, conflictos en los alquileres: impagos, deterioros o incumplimientos contractuales. Los comportamientos desproporcionados de los inquilinos a los que te refieres en tu comentario son, sin duda, totalmente denunciables y nadie puede estar de acuerdo con ellos.
ResponderEliminarPero también existen propietarios que incumplen la ley, especulan, suben y bajan los precios de forma abusiva, no realizan mantenimiento, exigen condiciones ilegales o discriminan abiertamente y normalizar prácticas que vulneran derechos particulares no se ajusta a los principios de la legislación vigente.
Cuando los requisitos se vuelven desproporcionados no estamos ante una prevención sino ante exclusión.